Hace un tiempo me encontré con un artículo que hablaba sobre la prensa de la calle. Fue complicado encontrar en un primer momento información sobre esto ya que existen pocos diarios o revistas en América de este rubro. Visité algunas páginas y varias estaban inactivas o ya no existían; así que al encontrar a la sede central les escribí para obtener mayor información sobre estas publicaciones. Me di con la sorpresa de que son más de setenta de estos ejemplos ubicados en varios países de Europa, Asia y América del Norte. Las historias de cómo apoya el vender estos periódicos me llamó la atención porque al parecer esta cadena de trabajo tiene como soporte algo que parece poco notado en un modelo laboral de estos tiempos:
la confianza. Noto que es este factor uno de los más importantes, sino el más importante en esta modelo económico ya que según he revisado: que cuando ya se tienen a quienes venderán el diario, la primera vez se les proporciona este material de manera gratuita, confiando que regresarán con el dinero para comprar la siguiente vez más diarios. Ahora, la inmediatez de la venta por la noticia no está en el impreso, porque las informaciones son inactuales, crónicas, artículos e inclusive reportajes sobre quienes venden el periódico y cómo van saliendo adelante por dedicarse a esto. Experiencias como esta no solo ayudan a segmentos de la población a cambiar su vida, sino que también aligeran el peso en el Estado que dedicaría al ocuparse de ellos. En
Periódicos de la calle: refugio para asilados - IPS ipsnoticias.net ubiqué una muestra de cómo se desarrolla este trabajo a la sombra de los gobiernos y a la vista de la población. Probablemente aquí podamos tener iniciativas como esta que sirvan de apoyo y bienestar a todos. Esto demuestra que
la confianza y la
dedicación son generadoras de trozos de humanidad nueva, de espacios de solución y que con la intención clara se obtienen resultados esperados.
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